jueves, 28 de enero de 2010

Wall Street Journal: Ataques de Ántrax siguen sin resolverse

La investigación del FBI de seis años sobre los ataques en 2001 con ántrax que causó la muerte a cinco personas, cerró el edificio del Senado durante meses y casi paralizado el sistema postal de EE.UU. era la mayor indagación en su historia en la cual hicieron 9.000 entrevistas, 6.000 citaciones, y el examen de decenas de miles de fotocopiadoras, máquinas de escribir, ordenadores y buzones de correo.

Pero no han podido encontrar pruebas que identifican quien hizo el homicida con ántrax o ni un testigo de los envíos, El Wall Street Journal informó el domingo en un artículo de opinión titulado "Los ataques de Ántrax siguen sin resolverse".

El Journal nota que menos de una semana después del aparente suicidio el 29 de julio del 2008, de Bruce Ivins, un investigador senior de biodefensa del Ejército de los EE.UU. (del Instituto de Investigación de Enfermedades Infecciosas en Fort Detrick, Maryland), el FBI lo declaró haber sido el único autor de los ataques.


El autor del artículo, Edward Epstein que escribe en la sección de Opinión del Wall Street Journal, ha afirmado que Bruce Ivins, que durante mucho tiempo se pensó ser la fuente de los ataques con ántrax de América 2001, no era culpable.

Epstein señala que el ántrax utilizado en los ataques tenía silicona , que se utilizó en la década de los 60 para militarizar el ántrax. Ántrax con silicona se evapora en el aire, que es lo que sucedió cuando las cartas enviadas a los senadores Leahy y Dashcle se abrieron.

Esto significa, postula Epstein, que el ántrax enviado a los senadores tenia silicona agregado. Esto era una práctica común en armas de silicio en el 1960, en el que las esporas de ántrax eran recubiertos con silicona. Después de los tratados internacionales prohibiendo el uso de armas de ántrax, el ántrax de investigación ya no estaba cubierto de silicona.

Ivins, Epstein dice, no habría tenido la capacidad o los medios para siliconizar esporas de ántrax, un proceso que él dice que habría requerido un equipo altamente especializado que no estaba disponible en el laboratorio de Fort Ivins Detrick o en cualquier lugar de la instalación.


Articulo en WSJ en ingles: http://online.wsj.com/article/SB10001424052748704541004575011421223515284.html?mod=rss_Today's_Most_Popular


1 comentario:

Enrique dijo...

Pregunta ¿cuantos sospechosos puede haber?..........o es que el antrax se compra en las ferreterias?